Feliz 20 cumpleaños
Illa del Rei
04/08/2025
Un buen día de septiembre,
En Mahón para más datos,
Citose una buena gente
Para pasar libres ratos
En una preciosa islita
De la rada de Mahón
Que a pesar de ser bonita
Tiene medio depresión
Pues hubo allí un hospital
Bien grande y bien equipado
Que atendió fenomenal
A cualquiera que ha enfermado
Mas… aquello se cerró
Ya no habrá más consultorio
La autoridad decidió
Trasladar el sanatorio
«Ir al médico remando
Es un incordio caray»
La gente se iba quejando
Y con razón, pero ¡Ay…!
Cuando se fue el vigilante
Se quedó sin protección
Y la gente tan campante
Fuose allí de botellón
Y de recuerdo tomaron
Las puertas y las ventanas
Feos grafitis pintaron
Siguiendo modas urbanas
Crecieron las hierbas malas
Pues no había jardineros
Ni azadas, picos ni palas
Ni proyectos ni dineros
Y entonces a aquella gente
Hace justo 20 años
Se le ocurre de repente
Ponerse a reparar daños…
Tirando de la cantera
Se va formando un Equipo
Que llega pronto a primera
Cada vez con mejor tipo
Galácticos sanitarios,
Estrellas de los jardines,
Muy ilustres boticarios
Persiguen los mismos fines
Arquitectos, abogados,
Militares, pacifistas,
Estudiantes, jubilados,
Ingenieros, periodistas,
Enfermeras y dentistas,
Empresarios y currantes,
Notarios, electricistas…
Hay españoles e ingleses,
Muy currantes italianos,
Alemanes y franceses…
Se suman primos y hermanos,
Se unen muchas naciones,
Se trabaja al alimón
La Islaterapia señores
¡Funciona a la perfección!
El milagro poco a poco
Va tomando buena forma
Trabaja este grupo loco
El buen humor es la norma
A la cita en Fontanillas
Puntuales cual relojes
Navegan a ambas orillas
«Ten cuidado no te mojes»
Se dividen las tareas,
Se organizan las funciones,
Se madruga, no lo creas,
Se fomentan relaciones,
Las salas se rehabilitan,
Hay museos por doquier,
Los libros se clasifican,
Todo vuelve a renacer,
Incluso a las 2 capillas
Vuelven los días de calma,
Se ponen bancos y sillas
Y puedes sanarte el alma.
Los jardines se enriquecen
Con plantas medicinales
Y en otros parterres crecen
Las flores ornamentales.
Donaciones van llegando
De todo tipo de cosas,
La isla se va llenando
De antigüedades valiosas.
Generosos visitantes
Sus eurillos van donando
(Ya se les advierte, antes,
Que pueden volver nadando),
…y hasta la administración
Da su granito de arena
Viendo que esta misión
Bien puede valer la pena
Imposible imaginar
Hace entonces 20 años
Lo que se ha llegao a lograr
…y eran solo 4 apaños…
Hasta cuadros y esculturas
De primer nivel mundial
Reposan, a estas alturas,
En museo sin igual.
Y acabo ya la poesía
No sin antes recordar
A los amigos que había
Y ya no pueden estar
Mas su recuerdo está vivo
En la islita y en Mahón,
No fue adiós definitivo
Siempre seguirá el cordón
…y digo una cosa, una,
Si yo quiero presumir
Diré que tuve fortuna:
¡¡Fui voluntario en la FHIR!!
Javier García Veiga
Voluntario
*************************************************************************************************
Se habla de Menorca en Florida

Illa del Rei
09/08/2025
El seguimiento de su «Newsletter» periódica permite apreciar, y agradecer, el interés que el Museo de Historia de Nueva Esmirna mantiene en recordar y valorar la presencia del colectivo de menorquines americanos, los «American Minorcans», en la realidad de aquella orilla atlántica de Florida.
Nuestros lectores recordarán sin duda que fue en la actual ciudad de New Smyrna donde desembarcaron en 1768 los cerca de 1500 emigrantes procedentes de Menorca, menorquines la mayoría, pero también con un importante contingente de griegos (súbditos entonces del Imperio otomano) que iban a poner en marcha la plantación de índigo promovida por el noble escocés Sir Andrew Turnbull. En el programa del Museo, el «Landing Day», el Día del Desembarco, que se conmemora en 26 de junio, se recuerda y se le da contenido, este año en su 257ª edición.
Para los griegos, este contingente de compatriotas es motivo de orgullo por constituir la primera presencia, no sólo de la cultura helénica, sino también y especialmente de la religión ortodoxa griega en los actuales Estados Unidos. En el Museo, y con diversas colaboraciones, se está potenciando esta presencia que, en el transcurso de la historia, y en el mismo contenido del Museo, había quedado algo olvidada.
La serie «Minorcan Voices», las voces menorquinas, con presentaciones en la que participan miembros de «nuestro» colectivo, lleva ya varios meses en el programa y se mantiene también en este mes de agosto. Para este próximo día 14, será la Dra. Darien Andreu la encargada de presentar el legado del colectivo, en el que, como ya sabemos, se incluyen obispos, varios Premios Pulitzer, generales, etc., sin olvidar los caídos en el lado confederado durante su Guerra Civil en los años 60 del siglo XIX.
La Sra. Mary Drew pondrá a disposición un video más de una serie en la que miembros del colectivo exponen anécdotas, vivencias, y todo tipo de situaciones personales, de un modo directo y espontáneo, en un entorno de familiaridad que se nos hace próximo.
Y por supuesto, no olvidemos que fue el Director del Museo, Mr. Greg Holbrook, quien el año pasado nos visitó para anunciar la celebración del 250º aniversario del final de la plantación citada y por lo tanto del traslado del contingente de colonos desde la plantación hacia la ciudad de San Agustín, fundada por los españoles en 1565.
Esta celebración, prevista a principios de 2027, se anuncia como de una especialísima relevancia, y esperamos que pronto se vaya concretando el programa, las fechas y demás detalles. Nuestras autoridades, desde el Consejo insular pasando por los ayuntamientos, hasta el Sr. Obispo, fueron personalmente invitados.
Recordemos que fue Mr Holbrook quien presentó las características más destacables de Menorca como destino turístico en unas jornadas celebradas recientemente en Miami y Palm Beach, en coordinación con el Gobierno balear.
Todo ello augura que este rincón americano y sus historias grandes y pequeñas merece la pena de ser tenido en cuenta en las actividades de todo tipo que se llevan a cabo en la isla.
Oscar Sbert Lozano
**********************************************************************************************************
Bada enfora i cauràs a prop
Illa del rei
21/08/2025
Busquem al diccionari català (DIEC2) la paraula emigració i hi trobem:
emigració
1 f. [LC] [SO] Acció d’emigrar; el seu efecte.
2 f. [SO] Conjunt d’emigrants.
Busquem també emigrar:
emigrar
1 v. intr. [LC] [SO] Deixar el propi país per anar a viure a un altre. Han emigrat a Amèrica.
Etimològicament, emigració prové del verb llatí emmigratio, que significa ‘acció d’emigrar’. Si ho desglossem:
- Prefix ex- (cap a fora)
- migrare (canviar de residència, moure’s)
- Sufix -ció (acció i efecte)
Avui dia es parla molt d’aquest terme, de la immigració i dels immigrants. Però, de debò creiem que és un fenomen relacionat només amb països i persones llunyanes i estrangeres? Idò, no.
Si visiteu l’Illa del Rei, al pis de dalt, on hi trobem una petita recopilació de la història del port de Maó i de la història general de Menorca, us trobareu amb una sala dedicada als Emigrants menorquins. Ni una ni dues, sinó tres foren les grans onades d’emigració que protagonitzaren els nostres avantpassats. Totes tres foren conseqüència d’una vida pobra i plena de mancances. Menorquins i menorquines decidiren deixar el seu món conegut per emprendre un viatge amb l’esperança d’arribar a una nova vida.
De la primera no en parlaré gaire, només en faré algunes pinzellades. Va succeir a mitjan segle XVIII, quan varen partir de la nostra illa 1.403 menorquins. Com en moltes emigracions de l’època, ho feren per la promesa de terres pròpies, fèrtils i, sobretot, d’una vida millor.
Les altres dues emigracions foren: una cap a Alger (nord d’Àfrica) i la tercera, i més recent, cap a Còrdova, a l’Argentina. D’aquestes dues, a banda de les dades que qualsevol pot obtenir de documents, llibres i altres fonts, he tingut també les aportacions anecdòtiques de la meva pròpia família.
Certament, em considero ferrerienca de cap a peus! Però… i si la història dels meus avantpassats em conta una altra cosa? Pel que sé i pel que m’han contat, la família del meu avi matern va ser entre els qui protagonitzaren les emigracions a Alger i, posteriorment, a l’Argentina.
A mitjan segle XIX els besavis del meu avi varen partir, juntament amb molts altres, cap a Alger. Es diu que Menorca va quedar pràcticament despoblada, ja que en aquell moment hi havia pocs habitants a l’illa, i encara menys en varen quedar.
En aquesta segona emigració, l’Illa del Rei hi té un paper clau. Menorca ja era espanyola, després de la llarga trajectòria de dominacions. Era l’època en què França volia dominar Alger, i per això demanaren a Espanya si els podia llogar aquesta petita illa estratègicament situada al port de Maó. D’aquí que molts menorquins veiessin l’oportunitat d’embarcar-se i cercar una nova vida en terres franceses. Cap a l’any 1850 es fundà el poble de Fort-de-l’Eau, on s’establiren molts menorquins i menorquines —supòs que entre ells també hi havia els meus avantpassats—.
Al cap d’uns anys, l’àvia del meu avi, encara joveneta, amb els seus pares decidiren tornar a la seva terra natal. Allà, ella va conèixer un jove ferrerienc i es casaren. Eren pagesos, i amb una mica de fortuna varen poder comprar un bocí de terra al Pla Verd —entre Santa Bàrbara i Binissuès, a mig camí entre Ferreries i Ciutadella—. Son Bauló va ser el nom que posaren a aquesta petita estància, i d’aquí que es coneguessin com els avis de Son Bauló. El meu avi m’ha parlat moltes vegades d’aquests personatges. Era gent pionera i espavilada, que sabien llegir i escriure, i que es preocupaven pels seus conciutadans.
L’avi Bauló va motivar els seus fills perquè abandonessin Menorca i cerquessin refugi a l’Argentina, formant part així del grup d’emigrants que, durant el segle XX, partiren cap a Amèrica.
Per què? En el cas concret de la meva família, la raó fou la guerra de Cuba. Aquesta fou una guerra entre Espanya —que volia conservar les seves colònies americanes— i els habitants d’aquelles terres que volien independitzar-se —amb el suport dels Estats Units—. Molts foren els joves espanyols que partiren a lluitar per la corona espanyola, però pocs foren els qui tornaren. L’avi Bauló va ser un dels qui embarcà en aquell malson, i que, per sort, va poder tornar. Contava que fou una experiència horrorosa: entre la guerra i les malalties, molts dels seus companys moriren, i veié com Espanya perdia progressivament les seves esperances de conservar aquelles colònies.
Així, quan els fills dels avis de Son Bauló arribaren a l’edat del servei militar, partiren cap a l’Argentina. L’experiència del seu pare a Cuba els va servir d’advertiment. En aquell moment, ja no era a Cuba sinó a les colònies africanes on s’enviaven els joves a fer dos anys de «mili», i el pare els va convèncer perquè, juntament amb altres emigrants menorquins, marxessin a Amèrica. D’aquesta manera, no només evitarien el patiment que ell havia viscut, sinó que tindrien la possibilitat d’un futur millor lluny de casa.
Dos foren els fills de la família Bauló que marxaren cap a Còrdova, a l’Argentina. Allà s’establiren a Villa Maria, i un d’ells es casà amb una jove ciutadellenca que, amb els seus pares, també havia decidit deixar l’illa a la recerca d’una vida i un futur millor. M’han contat que un d’ells va obrir una fàbrica de sabates. En general —i així ho escrivien a les cartes que enviaven a Menorca—, varen tenir una bona vida i formaren una família. Però mai oblidaren les seves arrels, la seva casa i el pare que, d’alguna manera, els havia salvat la vida.
Pel que fa al meu avi matern, ell és fill d’un dels germans d’aquests aventurers. No tingué la necessitat de marxar, però va mantenir el contacte amb els seus familiars. Encara no fa molts anys, els descendents del que anomenem la família de l’Argentina ens vingueren a veure i a passar les vacances a la illeta que un dia va ser la casa dels seus pares i avis.
Teresa Pons Pons
Voluntaria


